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  • Ángel Pascual

Dolor Lumbar

Seguro que alguna vez has sufrido dolor en la región lumbar o que de vez en cuando aparecen molestias de forma recurrente en la región de la baja espalda, ya sea por algún esfuerzo o por alguna postura. Esto se debe a que es el dolor de espalda más frecuente (70 % de los casos), afecta particularmente a la población económicamente activa y su prevalencia aumenta con la edad.

Es una de las principales causas, junto con el dolor cervical, de baja laboral en países occidentales ya que lo sufren 8 de cada 10 personas y puede aparecer de manera episódica si no es tratado adecuadamente.


Bien pero… ¿Qué es el dolor lumbar?

El dolor lumbar se define como un síndrome musculoesquelético o conjunto de síntomas cuyo principal síntoma es la presencia de dolor focalizado en el segmento final de la columna vertebral (zona lumbar), en el área comprendida entre la región costal inferior y el sacro, y que en ocasiones puede comprometer la región glútea, provocando disminución de la función.

En cuanto a la duración se puede decir que es agudo o crónico:

  • Hablamos de dolor lumbar agudo cuando su duración es inferior a 3 meses y se debe a procesos infecciosos, traumatológicos, esfuerzos moderados o leves, etc.

  • En cuanto al dolor crónico, de naturaleza más compleja, de más larga duración (a partir de 3 meses) o que persiste una vez resuelta la lesión.

Una de las principales diferencias entre en dolor agudo y crónico es que el el segundo los factores cognitivos, emocionales, comportamentales y sociales adquieren una especial importancia en el mantenimiento del dolor



¿Qué tipos de dolor lumbar hay?

Ya que hemos hablado de los tipos de dolor lumbar en función de su duración también podemos clasificarlos en específico e inespecífico

Dolor lumbar específico.

Son procesos fisiopatológicos que se pueden correlacionar con la clínica del paciente. Únicamente está entre un 10% y un 20% de los casos de dolor y puede venir dado por:

  • Procesos infecciosos.

  • Fracturas vertebrales.

  • Hernias o protusiones.

  • Cambios Modic.

  • Radiculopatías.

Dolor lumbar inespecífico.

El dolor no se correlaciona con el estado de la espalda del paciente, generando una clínica difusa y compleja de diagnosticar.

Este tipo de dolor se puede ver en pacientes en los que predominan los factores psicosociales, sin una base orgánica de su dolor. Presentan un dolor desproporcionado al estímulo recibido y sin demasiada lógica o reproducibilidad durante las actividades provocadoras.

También en gente en el que las estrategias erróneas de afrontamiento del dolor se asocia con alteraciones del movimiento, adoptando un comportamiento de evitación

que da lugar a una reducción de la movilidad en la dirección del dolor, generando cambios en a nivel articular como consecuencia de una rigidez muscular protectora, o bien con alteraciones del control motor, caracterizado por una inestabilidad articular en la dirección del dolor.


¿Es necesario realizar una prueba de imagen?

La mayoría de los pacientes con dolor lumbar agudo sin síntomas de alarma asociados no requiere pruebas de imagen. Además que su uso inapropiado puede llevar a hallazgos irrelevantes que conduzcan a estudios adicionales y tratamientos innecesarios.

También cabe destacar que la realización temprana de imágenes no se asocia con mejoría del dolor o la función ni a corto ni a largo plazo.

Se recomienda la radiografía si hay:

  • Sospecha de factores de riesgo de fracturas por compresión vertebral (ancianos, antecedente de traumatismo importante, uso prolongado de corticosteroides, riesgo de osteoporosis).

  • Antecedentes o sospecha de cáncer.

  • Factores de riesgo para espondilitis anquilosante (rigidez matutina que mejora con el ejercicio, dolor alternante en los glúteos, dolor que despierta durante la segunda mitad de la noche).

¿Qué hacer para combatir el dolor lumbar?

Una vez descartado cualquier problema que pueda ser indicativo de una intervención médica. Es importante valorar el tratamiento conservador donde se pueda abordar el origen del dolor y así poder evitar futuras complicaciones.

En fisioterapia una vez realizada la entrevista clínica, una valoración adecuada y con un diagnóstico concorde a la sintomatología del paciente.

Existen diferentes formas para manejo del dolor lumbar con un gran abanico de técnicas, que trabajando en conjunto pueden ayudar a disminuir el dolor lumbar y mejorar la función:

  • Educación terapéutica del dolor

  • Terapia manual

  • Punción seca

  • Ejercicio terapeutico

  • Masoterapia

  • Estiramiento

Es importante explicar al paciente cuál es el origen de su problema o dolor y proporcionarle la capacidad, con las pautas necesarias, de que pueda realizar un automanejo de su dolor de forma que pueda retomar su vida social y laboral de la manera más rápida posible, evitando recaídas y complicaciones posteriores.







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